Mi experiencia con BLW

Baby-led weaning es el término inglés que se utiliza para designar la iniciación en la alimentación complementaria dirigida por el bebé.

No existe una traducción “oficial” al español, podríamos hablar de alimentación autorregulada. Se trata de no darle al bebé ni papillas ni purés, sino de ofrecer los alimentos que ellos mismos puedan gestionar y comer de forma autónoma, así de sencillo.

Cuando estaba embarazada ni oí hablar del tema, ni me planteaba que existía esta opción. La primera vez que lo vi fue en un taller al que me apunté de alimentación. Me abrió los ojos, todo parecía tener una lógica aplastante y tuve claro que cuando cumpliera Lucero los requisitos querría probarlo.

Muchos lo consideran una moda,  pero los triturados no existían antes… ¿No será que los purés en realidad eran una moda?

Información.

Lo primero que hice fue informarme. Informarme mucho. Asistir si hay la posibilidad de talleres presenciales, lecturas como “Se me hace bola”, El niño ya come sólo ” y “Mi niño no me come “. También hay en Facebook grupos como “BLW de buen rollo” y blogs como “Mami Natura”

El comienzo.

Tuvimos un problema principal, y es el pánico que tenía mi suegra a que se atragantara,  ella se negaba a seguir este método. Con ella se queda Lucero hasta las 4 de la tarde. Así que en un principio a la hora de la comida ella sólo le daba leche materna. El resto de las comidas las hacía con nosotros con BLW.

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Lucero con 6 meses.

Al mes, cuando ya veíamos que dominaba mejor, mi suegra le daba de comer papillas.  Esto lo hicimos porque teniamos miedo de que al principio se confundiera,  ya que una papilla directamente la tragas y unos trocitos antes tiene que masticarlos. Así que hemos acabado con BLW mixto, aunque cuando se lo da, le insistimos en que no le fuerce y coma sólo lo que quiere.

En la actualidad.

Ahora Lucero tiene casi 10 meses, cuatro meses con la alimentación complementaria y podemos adelantar que estamos encantados.

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Con 9 meses

Tiene sus predilecciones y sus días, pero no me preocupo nunca porque su alimento principal hasta el año sigue siendo la leche materna.  De hecho uno de los puntos que me daba “miedo” es que no comiera lo suficiente porque siempre ha ido justo de peso, pero precisamente está mejor que nunca.

Las críticas.

Como siempre hay opinólogos y nos hemos encontrado con todo tipo de críticas, sin embargo ahora que lo ven comer con mucha habilidad hasta las abuelas empiezan a fardar de cómo come su nieto!

La limpieza.

No os lo voy a negar, este punto es un caos!  Se ensucia y mucha comida acaba en el suelo. En el suelo pongo un plástico para que sea más fácil la limpieza.  Y la comida que no se come acaba para las mascotas (o para mi). Cuando hemos comido fuera le he dado puré o alimentos que sepa que no van a ensuciar mucho. Últimamente le doy mi comida con tenedor previamente cortada y se come la mitad de mi plato.

Atragatamientos.

Otro punto que me daba mucho apuro. Pero con información lo llevas mejor. Al principio los bebés el reflejo de arcada lo tienen bastante antes de llegar a la tráquea y lo hacen bastante.  Lucero él sólito echaba fuera lo que era demasiado grande. Ahora nunca lo hace,  alguna vez quizás pero lo mismo que nos ocurre a nosotros al comer.  Por suerte no he tenido ningún susto, pero estábamos al día con los primeros auxilios.

Mi opinión personal.

Está claro que todos los niños acaban comiendo sólidos tarde o temprano.  El hecho de no “viciar ” la saciedad para prevenir una futura obesidad es lo que en un principio más me llamó la atención del método.  Sin embargo, al final la más beneficiada he sido yo misma. Antes comía realmente mal… Y con toda la información me he reeducado, porque al fin y al cabo nuestros hijos como mejor aprenden es del ejemplo.

Tampoco nos preocupamos de las papillas ni cuando comemos fuera porque ya come prácticamente lo mismo que nosotros. Además a Lucero le encanta la hora de la comida porque está como uno más en la mesa y se ve que disfruta del momento. Aunque tiene sus preferencias, siempre está abierto a probar cosas nuevas y rápidamente identifica las que ya conoce.

Respecto a su coordinación mano-ojo ha sido asombrosa.  Al principio le costaba hasta acertar en la boca y ahora hace la pinza perfectamente para llevarse un guisante a la boca.

Lo único que me agota es la limpieza,  pero todo son etapas y se que llegará el día que lo lleve mejor.  Ahora es momento de ensuciarse, explorar y aprender.

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Con casi 10 meses

¿Lo conocíais?  ¿Habéis prácticado este método?

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