Embarazo bioquímico

A veces se le denomina “aborto bioquímico” o “microaborto” y no es mas que una pérdida embrionaria precoz, tan precoz que no llega a verse en la ecografía resolviéndose sin la necesidad de administrar ninguna medicación ni de realizar un legrado.

La entrada anterior de mis tratamientos de fertilidad la escribía con la intención de explicaros después mi test de embarazo positivo… Pero como podéis imaginar, el transcurso del embarazo no ha sido como era de esperar.

Detecté el positivo un día antes de mi falta con una raya marcada muy levemente. Dos días después lo volví a repetir y se marcaba más. Desde ese momento fui plenamente feliz, me volví a ilusionar y rápidamente se lo dije a mi hijo para que mi propio hijo le diera la sorpresa a mi marido. Acabamos abrazados juntos muy emocionados. Un momento que nunca olvidaré. Lucero desde ese día me daba besitos en la tripa y también las buenas noches.

Sin embargo nuestra felicidad ha durado exactamente 12 días desde aquel test. Me desperté manchando sangre roja, ya me imaginé lo peor, y tuve que volver a las urgencias, el escenario de mis pesadillas, sólo que esta vez ya sabía perfectamente lo que significaba.

Un embarazo bioquímico. Muchas mujeres ni se enteran de que los tienen porque los consideran retrasos en su período, pero yo sé que he llegado a tener un embarazo, una implantación… Que no ha evolucionado.

En unos días he pasado de estar de la felicidad más absoluta a caer en lo más profundo de la decepción. Yo que decía que había perdido la inocencia por unos días me volví a ilusionar. Ilusa de mi me volví a creer la historia de “eso a mi no me pasará“. También es verdad que iba con la idea de que si tenía otro embarazo lo quería disfrutar desde el primer día y así lo hice.

Pero en un abrir y cerrar de ojos me vuelvo a encontrar en la línea de salida pensando si en algún momento llegaré a la línea de meta.

A pesar de que era todavía un secreto, en la guardería ya se le había escapado que iba a tener un hermanito (habla por los codos), estaba muy entusiasmado. Por ese motivo, le hemos dicho que el hermanito se ha ido. Se ha quedado pensando muy serio y me ha respondido: No te preocupes mamá, lo encontraremos.